Encuentros con Juan Llorca y Melisa Gómez

Este mes de julio en Mandarina garden hemos tenido el privilegio de contar con la presencia de Juan Llorca y Melisa Gómez. El día 24 de julio estuvieron en Mandarina Playa de San Juan (Alicante) y el 25 en Málaga ofreciéndonos una charla – taller sobre nutrición infantil y firmando sus libros.

En ambos eventos pudimos ver las salas de Mandarina llenas de padres y madres con muchas inquietudes, preguntas y sobre todo ganas de cambiar las cosas por la salud de los más pequeños. 

Los dos expertos explicaron que a la hora de alimentar a los niños hay dos caminos: 

1. La autopista: una vía rápida y sencilla a base de alimentos procesados, industriales y azucarados que conquistarán a los niños ya que están pensados y producidos específicamente con ese fin. 

2. La carretera: un camino lento, difícil y con baches pero mucho más saludable y nutritiva que la autopista. 

Ellos son los primeros que reconocen que la carretera no es un camino sencillo pero que sí merece la pena, no solo porque es la opción más saludable sino porque se consigue que los niños disfruten comiendo.

Para el bebé la comida no solo es alimento, es una experiencia sensorial y afectiva de ahí la importancia de hacer de la comida un momento relajado y feliz.

Cuántas veces hemos oído la famosa cantinela “con la comida no se juega”… Cuando el bebé comienza a comer se encuentra ante una gran cantidad de colores, texturas, temperaturas, en definitiva un mundo de sensaciones nuevas. Todos los bebés desean experimentar con la comida, meter las manos en el plato, manosear, tocar, embadurnarse, aplastar, jugar, su gran curiosidad y la necesidad de experimentar le incitan a ello, permitírselo es el comienzo de una alimentación sana.

Debemos tener en cuenta que de las primeras sensaciones emocionales del bebé con la comida dependen sus hábitos alimenticios, es decir, si el niño relaciona la hora de comer con nervios, enfados o se le fuerza y obliga, esa experiencia va a quedar grabada en el y va a relacionar la comida con estrés.

Solo si disfrutan de la experiencia de la comida podrán sentir el placer de comer. Por eso nunca deberíamos obligar a un niño a comer, ni utilizar la comida como premio o castigo.

Si te animas a coger la carretera, te recomendamos que te hagas con los libros de estos dos autores:  «Sin dientes y a bocados» y «En boca de todos». Trucos, consejos, menús semanales y recetas para hacer el camino un poco más fácil. 

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