Cómo marcar propósitos de año nuevo a los niños

Ahora que el 2020 acaba de empezar, es el momento perfecto para llevar a cabo un pequeño ritual que se ha convertido en una tradición infaltable al iniciar un nuevo año: hacer una lista de propósitos y de metas por cumplir para los 12 meses que están por venir.

Aunque los adultos lo solemos asociar a “cosas de mayores”, lo cierto es que esta es una actividad estupenda para hacer en familia, además de una muy buena oportunidad para motivar a los niños a comprometerse con algunos hábitos y para enseñarles a esforzarse por conseguir sus objetivos.

Pero, ¿cómo marcar propósitos de año nuevo a los niños? La clave está en hacer de esta costumbre algo útil, pero también divertido. Así, los peques verán que establecer propósitos es algo que les puede ayudar y también un plan genial para hacer con papá y mamá y sus hermanos.

Ideas para marcar propósitos de año nuevo a los niños de manera divertida

En Mandarina consideramos que el juego es un vehículo fantástico para el aprendizaje. Por eso, para marcar propósitos de año nuevo a los niños, nada nos parece mejor que hacerlo a través de actividades dinámicas y estimulantes.

Lo más importante será convertir este ritual en una auténtica tradición familiar. Algo que los niños asocien año tras año a un plan que les permite expresar sus deseos, compartir con los suyos y disfrutar.

La pregunta del millón es, ¿cómo hacerlo para animar a los niños a participar? Ideas hay un montón, lo fundamental es que encontréis una que os guste a todos y que os haga mucha ilusión poner en marcha. Dos de nuestras favoritas son:

  • Crear el “tarro de los propósitos”. Cada miembro de la familia escribe sus propósitos en un papel y después se guardan todos juntos en un tarro de cristal. Al finalizar el año, os reunís para leerlos en voz alta y comprobáis qué objetivos habéis cumplido y en qué podéis mejorar. ¿Cómo hacerlo aún más divertido? ¡Dándole un pequeño premio al que haya conseguido cumplir sus propósitos! Es una forma de fomentar la perseverancia y de que los niños aprendan la importancia de terminar todo lo que se empieza.
  • Montar el “tablón de los propósitos”. En lugar de guardarlos en un tarro de cristal, escribís los propósitos en una pizarra a la vista de todos. Podéis ir adjudicando puntos a aquellos que estén trabajando en cumplir sus objetivos y hacer un balance mensual para saber quién es el ganador del mes. De esta manera, los niños se lo tomarán como un juego divertido y se motivarán para cumplir aquellas cosas que se han propuesto. Además, les hará mucha ilusión poder tachar de la lista los objetivos que vayan consiguiendo.

Eso sí, es muy importante acompañarlos en el proceso para celebrar con ellos sus victorias, pero también para enseñarles a manejar los fracasos sin frustraciones. Así, podrán aprender de sus errores y mirar hacia delante con entusiasmo para completar toda la lista de propósitos del año.

Buenos propósitos de año nuevo para niños

Cada niño es un mundo y, por eso, es fundamental guiarlos en el planteamiento de los propósitos, pero permitiéndoles expresar sus deseos y opiniones. Además, los propósitos varían mucho dependiendo de la edad de los peques y pueden ser desde algo muy sencillo, hasta objetivos que requieran un gran compromiso.

Lo ideal es que sean los propios niños los que piensen qué propósitos quieren cumplir. Pero, como es muy posible que acudan a ti con dudas sobre qué objetivos formular, hemos preparado una lista de buenos propósitos de año nuevo para niños que te pueden inspirar.

  • Mantener su habitación y sus juguetes ordenados, y donar aquellos que han dejado de utilizar para hacer felices a otros niños.
  • Lavarse los dientes después de cada comida y antes de dormir, y las manos antes de comer y después de ir al baño.
  • Hacer la cama todos los días.
  • Ayudar en tareas de la casa como barrer, limpiar el polvo o poner el lavavajillas.
  • Ver menos tele y hacer más deporte y actividades al aire libre.
  • Comer menos chuches y más verduras.
  • Hacer los deberes del cole solos y sin que mamá y papá tengan que achucharlos.
  • Aprender a hacer algo nuevo: hablar otro idioma, bailar, tocar un instrumento…
  • Cuidar el medio ambiente cerrando el grifo, apagando las luces y aprendiendo a reciclar.
  • Jugar menos a videojuegos y leer más libros.
  • Compartir los juguetes con los hermanos, los amigos o con otros niños desconocidos.
  • Agradecer todos los días por las cosas buenas que tienen.

Ahora ya, lo único que queda, es poneros manos a la obra para plantear vuestros propósitos de año nuevo. A los niños les va a encantar esta tradición y los papis podréis aprovechar esta oportunidad para fijar metas positivas para toda la familia.

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