Cómo elegir el mejor deporte para tu hijo

Elegir deporte para los niños

Si hay un legado valioso que puedes dejar a tu hijo, ése es el amor por el deporte. Aparte de lo evidentes beneficios en salud durante la fase de crecimiento, el deporte es una gran ayuda en desarrollo social, psicológico e intelectual de los niños. No sólo les ayuda en la lucha contra la epidemia de obesidad durante sus primeros años, sino que también los protegerá de otras enfermedades durante su etapa adulta como la diabetes, la hipertensión y enfermedades cardiovasculares. ¿No crees que es un buen regalo que hacerle a tus hijos?

Esquema deportes niños

Ahora bien, puede que te hayas planteado una serie de dudas a la hora de decidir sobre este tema como qué edad es la ideal, qué deporte es el recomendado, cuántas horas a la semana… Es lógico que surjan estas dudas y voy a intentar ayudarte a resolverlas.

 

¿Qué edad es la adecuada para que mi hijo empiece a hacer actividad física?

Mi respuesta es clara: ¡desde el nacimiento!

Obviamente antes debo explicarte la diferencia entre actividad física y deporte. Actividad física se trata de toda aquella secuencia de movimientos que suponga una demanda metabólica significativa al organismo. Deporte es una actividad reglada y organizada de manera que se puede reproducir siguiendo unas normas o reglas del deporte. Así pues, desde que tu hijo es un bebé, ya puedes empezar a estimular su psicomotricidad con estímulos visuales, haciéndole coger y perseguir objetos, poniéndole retos a la hora de realizar tareas sencillas o haciéndole participar en el mayor número de actividades contigo. (Nota: evidentemente y, como premisa, tú también tienes que plantearte que tu actividad física va a aumentar si no lo ha hecho ya). Fomenta los juegos en que tenga que moverse, trepar, levantarse y agacharse, llévalo contigo en bicicleta (o incluso a correr o trotar), baila con él…

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Esta primera fase dura hasta aproximadamente los 6 años y es esencial que se componga de juegos y actividades, a ser posible con otros niños, y que su objetivo principal sea la diversión y el movimiento. En ocasiones vemos padres que introducen a sus hijos en edades más tempranas en el deporte en que ellos quieren que destaquen. Habitualmente esto es un error ya que el niño no suele comenzar a desarrollar habilidades específicas o técnicas hasta los 6 años y, aunque inicialmente el niño parezca un portento para su edad en ese deporte, en pocos años el resto de niños habrán alcanzado su nivel o incluso lo habrán superado. Frustrante para el niño y para los padres.

Entre los 6 y los 9 años se encuentra la edad ideal para que un niño comienza un deporte organizado y estructurado. Aún así, la diversión debe predominar sobre la competitividad. A esta edad los niños comienzan a desarrollar la mayoría de habilidades técnicas del deporte así como las habilidades sociales para interactuar con el resto de integrantes de su equipo y contrincantes.

A partir de los 10 años el niño ya debería mostrar signos suficientemente claros de si desea seguir en el deporte elegido o por el contrario probar con otros. Si lo has hecho bien desde el principio, la educación física y psicomotricidad del niño estará suficientemente desarrollada para no tener problemas a la hora de desenvolverse en cualquier deporte nuevo. Para esto, la elección del deporte tiene que haber sido correcto y haber estimulado la mayor parte de capacidades físicas de tu hijo.

¿Cómo elijo el deporte más adecuado para mi hijo?

¡Buena pregunta! Ya te he comentado antes la cualidad imprescindible que debe tener toda actividad para tu hijo, sobretodo hasta los 10 años: la diversión. Ahora bien, si realmente quieres que esta actividad ayude en un futuro a tu hijo debe cubrir una serie de necesidades.

Un breve inciso: ¿te has parado a pensar alguna vez por qué algunas personas tienen más facilidad que otras para aprender nuevos movimientos o habilidades? ¿o por qué unos son más ágiles que otros? ¿o más rápidos? Una parte de culpa la tiene nuestro legado genético, pero la otra parte decisiva es la actividad que realicemos en nuestros primeros años de vida y durante el crecimiento.

Afortunadamente, la mayoría de niños de estas edades no se miran en el espejo buscando abdominales, curvas o músculos. Todavía entienden la parte noble del deporte (no la estética). Y es que existen más cualidades físicas que nos van a ayudar en nuestra vida aparte de la fuerza y la resistencia cardiovascular. También considero cualidades físicas la agilidad, la coordinación, la velocidad, la potencia, la precisión, la resistencia muscular, la flexibilidad y equilibrio (aunque algunas sean derivadas de otras). Por lo tanto, debemos buscar la o las actividades que promuevan el desarrollo de todas estas cualidades en nuestros hijos (y por supuesto, ¡en nosotros también!). M´s abajo encontrarás una tabla con una serie de actividades frecuentes y las principales cualidades en las que inciden.

También debes pensar que no es descabellado practicar más de un deporte al mismo tiempo de manera que se complementen entre ellos. Más adelante, pasada la fase de adquisición de habilidades, es probable que sea tu hijo el que decida con cuál de ellos se siente mejor. ¡Pero ya habrá adquirido las cualidades necesarias para desenvolverse en cualquiera!

Piensa también que algunas actividades pueden influir sobre el morfotipo de tu hijo (la forma de su esqueleto y resto de tejidos). Así pues debes ser consciente de que determinadas actividades, al requerir posiciones no naturales para el cuerpo humano, pueden alterar la correcta morfología de la columna s
i se realizan a niveles muy exigentes (por ejemplo las cifosis de Scheuermann en ciclistas o las escoliosis en deportes de raqueta o asimétricos).

Demanda cualidades según el deporte

Los deportes marcados son aquéllos que inciden en 6 o más cualidades.

A propósito de este último punto, ¿todavía piensas que las pesas hacen bajitos a los niños?. Lamentablemente, a raiz de la observación de la baja estatura de niños mineros en la primera mitad del siglo XX, se extendió la falsa creencia que el entrenamiento con cargas impide el crecimiento de los niños. Estudios posteriores han demostrado que no sólo es falso, sino que el estímulo sobre las estructuras en crecimiento favorece su correcto desarrollo y crea huesos, tendones y músculos más resistentes en adultos, con tallas iguales o superiores a la media.

Ejercicio para los niños

 

¿Cuánto deporte es adecuado para mi hijo?

Existe una relación directa, tanto en adultos como en niños, entre la cantidad de ejercicio y los beneficios sobre la salud y la prevención de enfermedades y la obesidad. No obstante, a partir de ciertos extremos esta relación se pierde o se hace como poco, confusa.

Parece haber consenso en que el niño debe realizar al menos 3 ó 4 días de deporte a la semana, en duración de 1-1,5 horas cada sesión. No obstante, esto es sólo una cifra para intentar promover el deporte en los niños y desengancharlos de sus móviles y ordenadores.

Desde un punto de vista óptimo, 5-6 días de deporte durante 1-1,5 horas sería una situación ideal. Ten en cuenta que no tiene por qué ser la misma actividad todos los días (unos días entrenamiento, otros competición y otros puede acompañarte en tu deporte habitual).

En cualquier caso no parece aconsejable sustituir la actividad física por horas de estudio. Para empezar, los niños que realizan actividad física reglada obtienen mejores resultados en sus estudios y su capacidad de concentración y disciplina es mayor. Es importante enseñar al niño a organizarse sus horas de estudio y de deporte. Piensa que el deporte va a permitir que su salud crezca fuerte durante los años y le permita llevar a cabo los proyectos que se proponga. ¿Sabías que en un estudio, el 94% de 400 ejecutivas americanas habían practicado algún deporte durante su infancia?

Slider deportes infantiles

 

Resumiendo…

  1. La actividad física regular mejora la salud en muchos aspectos: desarrolla huesos, tendones y músculos fuertes, ayuda a reducir la grasa corporal, previene la obesidad, enfermedades cardiovasculares e incluso algunos tipos de cáncer.
  2. La participación en deportes en los niños es un predictor de la participación cuando sean adultos. 3 de cada cuatro niños que practican deporte seguirán haciéndolo cuando sean mayores.
  3. Los deportes organizados ayudan a los niños a desarrollar y mejorar sus habilidades cognitivas. Mejoran su concentración, atención e incluso comportamiento en clase.
  4. La participación en un deporte puede mejorar aspectos del desarrollo personal como autoestima, establecimiento de objetivos y liderazgo.
  5. Los niños que practican deporte tienen menos probabilidad de consumir drogas, sufrir depresiones o alteraciones del comportamiento sexual.
  6. Y sobretodo, los hijos de madres activas tienen el doble de probabilidades de ser activos durante su vida.

Comentarios (2)

  1. Pingback: Dá exemplo aos teus fill@s: practica algún deporte! | Escola deportiva de Santiago

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